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Una cocina de estas características disfrutará de una vida útil de por lo menos 20 años. En aras de la calidad preferimos controlar todos los procesos. Las cocinas ALNO son “Made in Germany”. Además, llevamos 80 años dedicados a construir con pasión cocinas de calidad, sabemos lo que hacemos: material de primera clase, maestría artesanal, precisión técnica. Controlamos de forma meticulosa y paso a paso la creación de cada cocina ALNO, desde la entrada de material hasta el montaje final. Ponemos a prueba la resistencia a la flexión de las baldas. Sometemos los herrajes a rigurosas pruebas funcionales. Todas las superficies deben superar el test de desgaste y demostrar su resistencia a los agentes químicos. Nuestro sistema de gestión de calidad, perfeccionado a lo largo de los años, se encarga de mantener el elevado nivel de nuestra fabricación. Además, nosotros mismos le damos el toque final a más de un mueble con un esmerado trabajo artesanal. De este modo, las cocinas ALNO salen vencedoras en las duras pruebas de uso diario. |